lunes, 19 de septiembre de 2011

home is where the heart is



Y cada vez que la oía cantar era como si le arrancaran un pedazo. Como si el alma huyera por el pasillo. Como si hubiese tomado la elección incorrecta y ésta ni siquiera fuera a volver para reprochárselo. Como si por no salirse del plan lo hubiera perdido todo. Ahora, al escucha su voz otra vez alzarse sobre las demás, se daba cuenta de que era demasiado tarde.

martes, 28 de junio de 2011

Estrella fulgurante



Mi madre me preguntó si quería conocer a una estrella, una de esas que pasan por el firmamento poco tiempo pero todo el mundo queda tan embelesado que nadie las olvida. Yo, con 12 años, ansiaba ver estrellas fulgurantes o cualquiera cosa que me entretuviera en aquel día lluvioso.
Vimos Al este del Edén, Rebelde sin causa y Gigante de un tirón. Toda su filmografía en una noche; fue fácil. Cuando acabó Gigante, sentí lo que mi madre había pronosticado: una estrella fulgurante inolvidable había cruzado mi vida.
No he sabido nunca si me parezco a James Dean o si el deseo de parecerme a él ha hecho que poco a poco me asemeje. Quizá en un sentimiento parecido al de los perros que están fascinados por sus dueños y acaban pareciéndose a ellos.



Yo siempre he defendido que Dean no era guapo sino mágico. Y que su magia se confundía con la belleza.




Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo.

jueves, 26 de mayo de 2011

Sólo unos pocos pueden



No creo en las casualidades. No puedo decir que no haya creído nunca en ellas, pero puedo decir que no creo en ellas ahora y desde hace bastante tiempo. No puede tratarse sólo de eso, no lo creo en absoluto. Para mí existe algo más que se nos escapa, al menos a mí. Creo de verdad que existe algo superior en el universo, o donde quiera que esté, que no llegamos a comprender como funciona. No estoy hablando de un Dios, ni de ningún tipo de ser sobrenatural, me considero atea. Pero constantemente veo y siento que hay algo increíble que no comprendo y que pone ciertas cosas en mi camino, para bien o para mal, pero siempre tienen un significado, sea cual sea. Tal vez sea que no quiero pensar que el mundo se mueve por casualidad. Tal vez sea que no me basta, que no me conformo. Tal vez no. Pero tengo muy claro que el mundo se mueve, y que sólo algunos consiguen pararlo.

lunes, 11 de abril de 2011



La contradicción está a la vuelta de la esquina. La vida es contradicción y cuanto antes nos demos cuenta, mejor. A veces, no basta con sentir. A veces, no basta con creer. A veces, aunque parezca que no puede ser de otra forma, no es suficiente. A veces, la sencillez se esfuma dándonos con la puerta en la cara. Pero es entonces cuando debes recordar que alguien te dijo una vez que el amor tiene nombre propio.

domingo, 3 de abril de 2011

Prepare for the test






Qué ganas tengo de volver a pillar la cámara y salir a investigar por ahí contigo para sacar fotos. Pero empiezan los agobios de fechas, de tener que terminar todos los temarios a todo correr porque no hay suficiente tiempo, nunca hay suficiente tiempo, y yo me volveré a convertir en esa jodida histérica estresada.  De que esto se acaba y la decisión estará tomada dentro de poco, dentro de menos tiempo del que parece.



viernes, 1 de abril de 2011



Yo busco doce perlas al año. Busco doce personas que no he conocido, pero que marquen mi año. Yo siempre pienso que la gente más importante de tu vida todavía no la has conocido y creo que de esas doce perlas que conoces, puedes conocer uno o dos diamantes. Creo que es la gracia de este mundo conocer perlas y conocer diamantes para poder parar mundos. Porque cuando paras el mundo, el universo te premia.

Albert Espinosa


Yo también me he encontrado algún que otro diamante.

martes, 15 de marzo de 2011





A lot of people, a lot of places, a lot of experiences and moments, a lot of changes, they all are my entire world and I hope it stays being this way for a long time :)

lunes, 7 de marzo de 2011

Ainize


 

Let's lead not follow.






                                                                               

domingo, 13 de febrero de 2011

Ryta Hayworth y la redención de Shawshank



Así que, bueno, si me pides una respuesta clara a la pregunta de si intento hablarte de un hombre o de la leyenda que fue creciendo alrededor de ese hombre como lo hace la perla alrededor de un granito de arena, tendría que decirte que la respuesta está en algún punto intermedio entre hombre y leyenda. Lo único que sé a ciencia cierta es que Andy Dufresne no era como yo ni como ningún otro individuo que yo haya conocido desde que estoy en la cárcel. Entró en la cárcel con quinientos dólares en su puerta trasera, pero aquel sesudo hijo de perra logró no sé cómo entrar también con algo más. Un sentido de su propia valía, quizás, o la certeza de que al final ganaría él… o quizá fuera sólo el sentido de la libertad, dentro incluso de estos muros grises malditos. Era una especie de luz interior que llevaba consigo a todas partes. Sólo una vez le vi perder esa luz, y también eso forma parte de la historia.

jueves, 3 de febrero de 2011


Volvemos allí donde no existe el azar, donde el alba despunta y acaricia nuestros rostros, lento y ligero. Donde nosotros éramos los equivocados, donde ya no es posible sobrevivir a base de palabras, ni de luces. Volvemos allí donde las respuestas escapan y las evidencias se ponen en nuestra contra.  Allí donde la seguridad huye por la escalera y el tiempo seguía buscando un reloj de pulsera.

sábado, 29 de enero de 2011

Conrad Roset



Ilustración original por Conrad Roset, su trabajo me fascina y me encanta y hoy tenía ganas de dibujar algo :)

martes, 25 de enero de 2011


Cuando las malas decisiones vuelven para morderte el culo.





Foto tremendamente antigua, pero empieza el periodo pre-exámenes y otra vez me quedo sin tiempo!

viernes, 21 de enero de 2011



Hay veces, en ocasiones, en las que alguien se cruza en tu camino y te das la vuelta para mirarlo. Ni siquiera sabes porqué. Tal vez sea su olor, su forma de andar, de mirar o algún detalle que sólo tú has sido capaz de ver. Entonces, te detienes y observas como se marcha. Piensas quién será esa persona, cómo será. Si le gustará el café o preferirá el té. Si irá con prisa o volverá de haber estado con alguien. Te preguntas que hubiera pasado si hubieses cruzado una palabra con él. Y sonríes, pero sigues andando. Yo tuve una de esas ocasiones, sólo que no me detuve, en vez de eso te seguí. Con todo lo que ello implica.

martes, 18 de enero de 2011



Es tan sencillo como escribir una nota y dejarla sobre la cama mientras duermes. Ella tratará de no meter ruido, pues si te despertases no sería tan sencillo. Dejará en el cajón de tu mesita aquel regalo que le hiciste, piensa que así será más fácil, no sabe cuánto se equivoca. Saldrá de puntillas con los zapatos en la mano. Antes de abrir la puerta, se dará la vuelta y volverá a mirarte como lo hizo la primera vez que te vio de verdad. Pensará lo guapo que estás con esa luz, pero girará el pomo de la puerta. Bajando por las escaleras no podrá evitar derramar una lágrima, mientras observa por última vez cada rincón de esa casa. Dejará tras de si la puerta principal y seguirá andando por la acera en la misma dirección que siempre. Mil veces le vendrá a la mente la idea de volver a la casa, tirar la nota a la basura y meterse en la cama contigo. Mil veces se dirá que es demasiado complicado y que no puede hacer eso, que no hay alternativa. Lo que ella no sabe es que es más sencillo que todo eso y a la vez tremendamente complicado. No sabe que no importa lo que haga, porque funcionan de tal manera que volverán a encontrarse. Puede que en un mes. Puede que en un año. Puede que no sea el momento. Puede que no sea la ciudad.

domingo, 16 de enero de 2011

You're something beautiful, a contradiction






Our time is running out
and our time is running out
you can't push it underground
we can't stop it screaming out
 

 



 

martes, 11 de enero de 2011



¡Tengo que ponerme a dibujar pero ya!, que hace días que no saco tiempo para eso ni tampoco para fotos pendientes.

domingo, 9 de enero de 2011




El insoportable tic-tac del reloj. La lluvia en la cara. Una canción de Russian Red, no importa cual. El olor a jazmín que se expande por la habitación. Piel de gallina. La camisa vaquera que se arruga. Cosquillas. El mejor de los libros. Ponerse los cascos y marcharse de ese lugar. Cerrar los ojos. Reír hasta que le duela la tripa. El sonido de la cerilla al prenderse. Velas moradas. Las palomitas haciéndose en el microondas. Un vaso de agua que rebosa. Un día con sorpresas. Té de mora. Calarte hasta los huesos. Saltar y caer. La hierba bajo los pies. Pintauñas rojo. Colonia nenuco. Gelaneuria. Fotos en la pared. El click al abrir una lata de coca-cola. Pies fríos. Fresas con azúcar. Ver amanecer. Dormir una hora diaria. Cantar. Subir el volumen y no escuchar nada más. Un café con hielo picado. Llegar siempre tarde. Una llamada perdida. Un calcetín de cada color. Piruletas de sandía. Arreglar un error. Una cara sonriente por pendiente. Gafas 3D. Un capitulo de Friends. ¿Conoces a Joe Black? Una gota de agua por la barbilla. La tontería más graciosa. Un autobús que no llega. Demasiados cuadros para dos ojos. El óleo en la piel. La luna en Bilbao. La luna en Irlanda. Besos en la frente. Conversaciones a las tres de la mañana. Un rayo de sol que no te deja ver. Gritar. Un susurro en la nuca. Correr por el pasillo. Hacer el pino. El ruido del teléfono a las siete y media. Piel y aire. La sombra del viento. Guiñarte un ojo. Felicidad ¡qué bonito nombre tienes! Silencios. Diferencias. Hoy todo lo demás es lo de menos. Caótica. Las olas de fondo. Arena en los zapatos. Temblar. Dormir hecha un ovillo. Recuperar la respiración. El sonido del obturador. Marcas en las páginas de un libro. La vida en los ojos. La nariz congelada de frío. Estirarse en la cama. Una ilusión. Miércoles. Insomnio. Las tripas crujiendo en clase. Zambullirse en el agua. Gafas apoyadas en la mesa. Cojines en el suelo. Salir a la terraza a las cuatro y mirar las estrellas. La cama sin hacer. Llegar tarde a comer. Y sentir.

domingo, 2 de enero de 2011

La sombra del viento








-¿Y cómo me ves tú a mí?
-Como un misterio.
-Ése es el cumplido más raro que me han hecho nunca.
-No es un cumplido. Es una amenaza.
-¿Y eso?
-Los misterios hay que resolverlos, averiguar qué esconden.
-A lo mejor te decepciones al ver lo que hay dentro.
-A lo mejor me sorprendo. Y tú también.